Daniel Alvarado: "La saqué barata, son gajes del oficio"

El jockey ecuatoriano está con reposo absoluto y recuperándose tras sufrir un coágulo y una fractura en el cráneo luego de una grave rodada en el Hipódromo Chile. "Hay que dar vuelta la página y empezar en una hoja en blanco", apunta.


 Photo: José Manuel Reyes - C. Henríquez S.
Alvarado asegura que esta es la peor caída de su carrera y que la recuperación va "lento pero seguro". Photo: José Manuel Reyes

Descansando y con reposo absoluto. Así está desde hace unos días el jockey Daniel Alvarado, que el pasado 13 de febrero sufrió una grave rodada en el Hipódromo Chile, tras la cual tuvo a todos pendientes de su estado de salud.

Varios cortes en la cabeza, fractura y un coágulo le dejó la caída del lomo de Me Voy En Barco. En un primer momento, incluso, se pensó que podría ser intervenido, lo que finalmente fue descartado.

"Fui evolucionando bien, el coágulo fue disminuyendo y finalmente me dieron el alta. Tengo que hacer reposo absoluto 30 días y el 4 de marzo ir al primer chequeo", cuenta el jockey.

Sobre los variados cortes, indica que todavía tiene los puntos y que "en dos semanas me quitan una parte, los de la frente y tras ello unos que tengo arriba a de la oreja al lado derecho de la cabeza".

Mirando hacia atrás, recuerda que siempre estuvo consciente. "Me acuerdo de todo, de todo el accidente", indica antes de comenzar su relato de la caída.

"El caballo comenzó a sofrenar y yo también traté de pararlo para que no se fuera de cabeza y también de defenderme y ahí rodé. Vi las huellas de los cascos y pensé que el caballo había pasado encima mío, pero cuando vi la repetición nunca me hizo nada", apunta.

El jockey, eso sí, no sabe si Curiosita lo golpeó, "pero ese fue el único (caballo) que pasó al lado mío".

Tras quedar tirado en la recta, dice que "al tiro me dolió la cabeza" y que lo primero que hizo fue "tratar de mover los dedos de las manos y los pies y las extremidades y gracias a Dios podía. Estaba tranquilo esperando que llegara (la ambulancia) y sentía que me recorría algo caliente por las orejas, la frente y por toda cara, y era la misma sangre que me salía de los cortes".

"Me pusieron unos apósitos para tratar de parar la sangre, pero los empapaba. Me subieron a la ambulancia y me llevaron. Nunca perdí el conocimiento y trataban de que no me quedara dormido, siempre me estuvieron hablando. Los muchachos me contaban que trataban de parar un poco la sangre porque del corte de la cabeza parecía manguera como salía".

Alvarado señala que esta es la "peor rodada" de su carrera, y que anteriormente había tenido algunas, "pero esta tuvo consecuencias. Antes fueron sólo golpes de las caídas, incluso en el Club Hípico se me quebró un caballo en plena carrera, en la recta y fue sólo el susto. Corrí la siguiente competencia y la gané".

"Tuve suerte, porque con una rodada así, el golpe en la cabeza... la saqué barata, pero son gajes del oficio nomás", agrega.

Consultado sobre la situación con el casco, el que salió "disparado", asegura que sólo se debió al "fuerte golpe, estaba perfecto, y quedó sin daños. No sé cómo se me salió, fue algo inexplicable y me pregunto cómo pasó".

Sobre su retorno, indica que no se apurará en nada, que está tranquilo y que no se va a "desesperar en la vuelta, será de a poco, sino, puedo fundir el motor al tiro, es una lesión seria".

"Esto es sólo un tropiezo, es como cualquier trabajador, como el albañil que se pega en un dedo o el taxista que se le daña el auto. Hay que dar vuelta la página y empezar en una hoja en blanco nuevamente, tomarse el tiempo y tratar de volver con victorias y con fuerzas. Fue mala fortuna, algo del trabajo. El sábado del accidente ya pasó y ya vamos a llegar a marzo. Lento pero seguro va la recuperación", sentencia.



Related News


Most Viewed News (Last 7 days)