Lo hizo otra vez: He Runs Away recuperó el sabor del éxito

El caballo argentino se impuso en los 2400 metros de Rosehill Gardens y lleva cuatro primeros en Australia, todos en esta temporada.


 Photo: @Ashbrennanphoto - Carlos Delfino
He Runs Away (Heliostatic) se impuso las últimas cuatro veces que compitió en pista seca. Photo: @Ashbrennanphoto

Hizo una jugada de riesgo el entrenador Chris Waller con He Runs Away (Heliostatic) y el caballo argentino le respondió de la mejor manera en los 2400 metros de Rosehill Gardens. Dos semanas después de imponerse en un handicap abierto con 54 kilos, lo bajó a una prueba de menor categoría, le buscó un aprendiz para correr de 60 kg en lugar de los 62 que le correspondían y repitió el éxito, ahora por medio pescuezo sobre el local Windermere (All Too Hard), que llevó seis kilos menos.

Como si hubiera recuperado la vitalidad que tenía de potrillo, cuando fue Caballo del Año 2016 por sus victorias en el Jockey Club (G1) y el Nacional (G1), He Runs Away ganó cuatro de las últimas cinco carreras que disputó, en apenas dos meses. Casi épico, aunque allí sea natural la reiteración de esfuerzos y, castrado, esté compitiendo en cotejos por debajo del campo mejor rentado.

Lo cierto es que en cualquier lado, las carreras hay que ganarlas. Y esta versión de He Runs Away es muy superior a la del caballo que pasó por las pistas de Dubai y Hong Kong con magros resultados. Ahora, el preparador de la notable Winx (Street Cry) le encontró el punto justo, aunque recurra a jockeys diferentes muy seguido. Thomas Stockdale, que lo condujo al triunfo en esta oportunidad, fue debutante en su silla y volvió a sacarse una foto luego de 27 días, cuando había hecho doblete en Muswellbrook.

Corrido a la expectativa como casi siempre tras partir junto a los palos ante las cuatro deserciones, He Runs Away atacó en los últimos 300 metros, pasó de largo y resistió ante la reacción del escolta, en la más ajustada de sus conquistas. En este mismo nivel y distancia, había iniciado su etapa triunfal el 3 de octubre en Eagle Farm. Luego repitió dos semanas más tarde en los 2200m de Doomben, quedó tercero en la pista pesada de Rosehill Gardens en 2400m y había retomado la senda exitosa en los 2200m de Doomben. Y ahora, el cuarto festejo seguido en piso seco.

En la pista en la que se impuso este sábado el nieto materno de Honour and Glory criado en el haras Santa María de Araras, no ganaba un caballo argentino desde el 1 de julio de 2013, cuando Bugaboo (Mutakddim) venció en una prueba de iguales características, sobre 1500 metros. Y no sólo se transformó en el primer ejemplar albiceleste en lograr cuatro primeros puestos en suelo australiano en la misma temporada en este siglo, sino que quedó a una conquista del máximo vencedor en este período, Storm Fabulador (Bernstein), que consiguió sacarse cinco fotos, en tres años.

Ahora, con esta cosecha de los dos últimos meses, y pese a la avanzada edad para competir, desde su entorno pueden ilusionarse con hacer algún intento en los clásicos.



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