Un desvío que le salió muy caro: jinete fue multado tras dejar un hipódromo para comprar comida para su perro

Tom Sherry reconoció su error de haber ido sin permiso a un centro comercial y sólo le quedó aceptar la multa de cerca de 720 dólares.


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Tom Sherry Photo: Getty Images

El jockey aprendiz Tom Sherry lo pensará dos veces de ahora en adelante cuando tenga que ir a comprar comida para su perro, ya que esta acción le costó una multa por desobedecer a los comisarios y violar los protocolos para prevenir el Covid-19.

El jinete se encontraba corriendo en el hipódromo de Randwick en Nueva Gales del Sur, Australia, y tenía que bajar "algunos gramos" para hacer el peso en una de las pruebas en las que había contratado montas.

Luego de correr en la primera competencia del pasado sábado, Sherry tenía una ventana de cuatro horas con su siguiente desafío, y como los saunas están clausurados para evitar cualquier posibilidad de contagio por el coronavirus -medida que se aplica en la mayoría de los recintos del mundo-, el joven le pidió permiso a los comisarios para ir a su casa a "sudar", indica Racing Post.

Los honorables no tuvieron problemas para que el látigo dejara el hipódromo, pero le dejaron claro que, según las normas, tenía que ir directamente a su casa y volver de la misma forma, sin hacer ninguna parada en medio del viaje.

Sin embargo, el aprendiz no cumplió e hizo una parada en un centro comercial. Sherry se detuvo para comprar comida para su perro y tras ello se dirigió a su casa, pensando quizás que nadie se enteraría que no había cumplido con los protocolos de seguridad.

Lamentablemente para el jockey, un aficionado de las carreras lo vio en el mall y dio aviso al hipódromo.

"¿Crees que es apropiado ir a un centro comercial en medio de una reunión dada la situación de Covid-19?", le preguntó a Sherry el jefe de los comisarios Marc Van Gestel, indica Racenet, a lo que el joven contestó sólo con un "no".

El jinete aceptó su responsabilidad y se declaró culpable de "desobedecer las directrices de los comisarios y asistir a un lugar público cuando no tenía permiso para hacerlo".

Debido a ello, recibió una multa de 1.000 dólares australianos, cerca de US$ 720.

"Se trata de la integridad del deporte. La gente ve a un jockey en un centro comercial entre carreras. Es una cuestión de cierta seriedad dados los tiempos en que vivimos", agregó Van Gestel.

El trainer Mark Newnham, que tiene contratado a Sherry para correr sus caballos, dijo que el joven sí había desobedecido a los comisarios, pero que en ningún caso había violado los protocolos sanitarios contra el Covid-19, ya que el riesgo de contagio deteniéndose en cualquier parte "sigue siendo el mismo".

Con la multa, el fusta terminó por completar un mes para el olvido, ya que el viernes había sido suspendido por cuatro semanas -castigo que comenzará a cumplir el 31 de agosto-, luego de que los comisarios determinaran que el mes pasado no le había dado a uno de sus conducidos todas las oportunidades para ganar una competencia en el hipódromo de Wyong.

Según Just Horse Racing, los comisarios consideraron que sus esfuerzos "no alcanzaron el estándar razonablemente esperado".



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