El gran salto de Carlos Melero con Magic Dad

El joven profesional, hijo, nieto y sobrino de preparadores, sabía que terminaría siguiéndoles los pasos a sus familiares, porque lo lleva en la sangre. Tenía apenas 11 años cuando vio ganar a Monroe en El Ensayo con Juan Barraza, a quien llamaba tío. El ahora tresañero le ha llegado como un bálsamo luego de años de incertidumbre, permitiéndole disputar los clásicos de la generación. Premio a su constancia y perseverancia, sin fallar jamás por las mañanas pese a que las cosas no se les daban. Ahora gracias a su diamante bailan con la linda, siendo el más parejo entre los areneros. Este próximo sábado formará parte del clásico Domingo 2° Herrera Martínez, esperando retomar la serie triunfal.


 Foto: JAT - Juan Antonio Torres
Melero posando junto a Magic Dad Foto: JAT

Corría 1986 cuando un animal de piel colorada ganó El Ensayo. Su nombre, Monroe: hijo de Mr. Long y Numancia por Melody Rock que defendió las sedas del stud Sur. Bajo el alero del trainer José Melero y con los cuidados del empleado Oscar Gálvez Medina, el caballo ganó en récord la prueba madre, guiado por Juan Barraza, quien años después optaría por partir voluntariamente. 


Según declaró Pepito Melero en el libro de El Ensayo de nuestra autoría, ''fue un caballo difícil de preparar, con un carácter muy especial, típico de los hijos de Mr. Long, inquietos y con gran temperamento. En sus inicios saltaba las barandas, lo que nos obligó a dedicarle un tiempo importante a su enseñanza. Como nació en noviembre, necesitó de un mayor tiempo para aprender''. 

Lo que pocos recuerdan, es que cuando ganó Guardiola en el Nacional Ricardo Lyon, Monroe fue distanciado del segundo al tercer lugar. Empero, hay alguien que hoy a sus 43 años, sí tiene grabado en su memoria todo aquello. Se trata de Carlos Melero Fuentes, quien entonces tenía 11 velitas apagadas, por lo que recuerda con claridad esa linda época. Las vueltas de la vida lo tienen hoy preparando a otro colorado llamado Magic Dad (State of Play y Pretty Ely por Indy Vidual, criado en Haras Mocito Guapo), al que cuida Ramón Placencio. El defensor del stud Hemispheres fue el favorito del Tanteo de Potrillos llegando tercero y pese a perder el trono, fue el más parejo de su camada. Este sábado reaparece en el Domingo 2° Herrera Martínez, con toda la fe de su responsable. ''

Lo principal es que se mantenga sano y pueda ratificar en el segundo semestre lo parejo que se vio como dosañero. Es lindo estar en los clásicos, se siente un cosquilleo distinto. Le cambiaban los rivales y fue siempre el más parejo, mostrando regularidad. En el Tanteo creo que a Fallen From Heaven se le presentó la carrera y Berríos fue clave en su triunfo, trayéndolo siempre muy tranquilo, reconociendo que se vio excelente ese caballo. Así como yo me preocupo de conocer a mis rivales, como lo hice viendo en detalle el triunfo de Destin, sé que ellos también consideran a Magic Dad un escollo a sortear, porque saben que ha sido el más parejo de la generación. Si bien vamos carrera a carrera, lo tenemos inscrito para todos los clásicos hasta El Derby''. 

Desde el remate en que sus dueños lo adquirieron en 4 millones pesos, Magic Dad ha subido de peso, siendo hoy otro animal. Tal vez por ese detalle mismo no hubo gran interés en los compradores por levantar el dedo en el remate de Mocito Guapo, terminando de crecer luego de la amansa. En la actualidad, pesa más de 500 kilos, lo que también obedece a la dedicación de su staff, siendo buen comedor y necesitando de harto training en su mantención. Con Magic Dad queda demostrado que cuando las caballerizas sacan un clasiquero de este calibre, todos demuestran su capacidad. Al menos, eso cree Carlos Melero. 

''Yo nunca había estado presente en los clásicos generacionales y este caballo nos ha permitido demostrar que nosotros también existimos y percibo que hoy se nos mira con otros ojos, alegrándose mis pares por lo que estamos viviendo. Me lo hacen sentir día a día. De verdad, ha sido una gran inyección anímica para todos. Estábamos esperando un caballo así que nos permitiera demostrar nuestra capacidad. Mi familia es de tradición hípica, partiendo con mi abuelo Juan y mi papá José, que ha sido mi maestro, además de varios tíos que incluso han trabajado en criaderos, en especial, los que vienen por parte de mi madre. No es que tengamos la varita mágica y le hayamos achuntado, pero soy de los que piensa que en Chile los preparadores y jinetes somos sacrificados y muy buenos profesionales cuando nos brindan la oportunidad''.

Agosto 9, 2018, Chile
Juan Antonio Torres

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